Bronquiolitis | Puff vs nebulizador… spray nasal vs vapor de agua


Puff vs nebulizador… spray nasal vs vapor de agua

 

Abril… Junio… Empezaron los días frescos, los cambios de clima, y con ellos la imagen repetida de chicos con la nariz choreando de mocos. En los jardines ya empieza la deserción… Entonces, la gran duda… Pido médico a domicilio? Lo llevo a la guardia? Le hago nebus? Lo meto al vapor en el baño?

En este post trataremos de disipar algunas de estas dudas.   

Lo primodial es detectar en un primer momento si lo que presenta el niño es “moco alto” o compromiso de las vías aéreas bajas. En el segundo caso claramente la indicación será tratamiento de sostén además de algún examen complementario (por ejemplo Rx de tórax) y algún tipo de medicación, ya sean antiinflamatorios o broncodilatadores; todo según el caso. Claramente la respuesta la tendrá el pediatra, pero es bueno darles a los papás algunos tips para acercarse al diagnóstico y poder proceder correctamente hasta la llegada del doctor.

Tanto el vapor de agua como el nebulizador con solución fisiológica lo que hacen es humidificar las vías aéreas altas. No queremos dejar pasar el tema de los vapores de agua. Existe una técnica que viene de generaciones de abuelos nuestros sobre todo de utilizar ollas de agua hirviendo para hacer vahos. ESTO LO DESACONSEJAMOS POR COMPLETO POR SER SUMAMENTE PELIGROSO.

Los puff tienen diferentes drogas por lo que siempre son recetados por un médico y su función es actuar “en seco”. Cuando existe la indicación de colocar algún medicamento que viene tanto en gotas para nebulizar como en aerosol lo que hay que pensar es en cómo encontramos al niño. Si el chico tiene mucho moco que le chorrea por la nariz, tal vez sería bueno utilizar un dispositivo como el puff que actúe en seco, porque digamos que el chico ya tiene “húmedas” las vías aéreas altas. En cambio cuando notamos que el niño respira haciendo ruido de moco (tipo “chanchito”) pero no le salen los mocos hacia afuera y que incluso su nariz está “limpia”, o le tocamos su pecho y sentimos una vibración tipo “motorcito”, tal vez sea bueno elegir un método que humidifique bien toda esa zona como las nebulizaciones, para hacer “fluir” los mocos.

La función del spray nasal es trabajar en forma de arrastre hacia adentro y luego escurrir los mocos hacia afuera.

Existe en el mercado otro dispositivo que en ocasiones se recomienda que es el vaporizador. La realidad es que no es indispensable su uso. No beneficia ni perjudica. No se han visto grandes cambios en las diferentes sintomatologías mediante su uso. Así que no gasten plata en cosas sin sentido. El mismo efecto se puede lograr abriendo la ducha y dejando la puerta abierta del baño.

Entonces resumiendo podemos separar los métodos para combatir la mucosidad entre los que trabajan más en seco y los que humidifican las secreciones.

Un tema que no queremos dejar de mencionar es el uso de jarabes comerciales “para la tos”. Los hay naturales y medicamentosos. Sabemos que son vendidos libremente y recomendados en general por farmacéuticos. Este es un tema muy delicado que les sugerimos lo traten únicamente con vuestros pediatras. Existen muy pocos casos, en los que recomendamos jarabes antitusivos. Tratamos de evitar su uso por diferentes motivos.

Para terminar no queremos dejar de pedirles encarecidamente a los padres de niños que acuden a jardines de infantes, jardines rodantes, tribus de madres con bebés o madres gestantes, reuniones familiares… que cuiden a los chicos. Que si sus hijos presentan un cuadro catarral con mocos, tos, lagañas, y ni hablar de mal estar general o fiebre, además de consultar con sus pediatras, NO LOS MANDEN ASÍ a estas actividades. De esta forma lograremos controlar de alguna manera los contagios y el círculo de enfermedades de cada época invernal.

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